Publicado en EL ANCASTI, 06/03/2016
A casi dos décadas del inicio de la explotación de Bajo la Alumbrera, el sueño de varias generaciones de catamarqueños puede considerarse sepultado.
Los gobiernos radicales y peronistas que se sucedieron en la administración de lo que, con muy benevolente criterio, se denomina política minera, no solo son responsables de una gigantesca malversación económica, social y política. Les corresponde sobre todo el mérito de haber convertido la minería en una maldición para Catamarca, tras el despilfarro de la renta pública proveniente de la actividad en clientelismo, demagogia y corrupción, y gestiones caracterizadas por la falta de claridad y las maniobras impregnadas de sospechas.
Como resultado, la minería que arrojó dividendos multimillonarios a las arcas estatales, carece de arraigo cultural en la provincia y es visualizada por la mayor parte de la sociedad catamarqueña como una amenaza. En términos utilizados por los transeúntes del rubro, carece de licencia social.
......
Maldita minería
No puede sorprender la reticencia a otorgar la licencia social a la minería. No sólo inciden en esta prudente conducta el despilfarro irresponsable y venal de la renta minera y los evidentes entuertos en que están complicados funcionarios públicos y actores privados.
Andalgalá, Belén, Tinogasta, Santa María -los pueblos mineros- están devastados. No por perjuicios ambientales, sino por el impacto de las lacras que deja el dinero fácil que les cayó en forma de regalías. Sus sistemas productivos fueron arrasados junto a la cultura del trabajo. Las drogas se les enquistaron sobre adicciones en expansión. Las aberraciones sexuales son moneda corriente en paralelo a la prostitución, la timba y el alcoholismo. El vicio en todas sus formas los erosiona moralmente.
Las cuentas para las comunidades son sencillas. Conjugan funcionariato y políticos enriquecidos velozmente, decadencia social y destrucción de los horizontes de progreso ahora que la minería remite.
La bendición de contar con minerales valiosos fue convertida en maldición. El viejo sueño minero degeneró en una pesadilla.
CAJONES
En las hipótesis contractuales, el beneficio para Catamarca de asociarse con Yamana Gold provendría de las utilidades de Agua Rica, cuya explotación es más incierta que nunca.
Las comunidades mineras asisten a una combinación de políticos enriquecidos velozmente, decadencia social y destrucción de los horizontes de progreso ahora que la minería remite.
http://www.elancasti.com.ar/opinion/2016/3/6/maldicion-minera-290635.html
A casi dos décadas del inicio de la explotación de Bajo la Alumbrera, el sueño de varias generaciones de catamarqueños puede considerarse sepultado.
Los gobiernos radicales y peronistas que se sucedieron en la administración de lo que, con muy benevolente criterio, se denomina política minera, no solo son responsables de una gigantesca malversación económica, social y política. Les corresponde sobre todo el mérito de haber convertido la minería en una maldición para Catamarca, tras el despilfarro de la renta pública proveniente de la actividad en clientelismo, demagogia y corrupción, y gestiones caracterizadas por la falta de claridad y las maniobras impregnadas de sospechas.
Como resultado, la minería que arrojó dividendos multimillonarios a las arcas estatales, carece de arraigo cultural en la provincia y es visualizada por la mayor parte de la sociedad catamarqueña como una amenaza. En términos utilizados por los transeúntes del rubro, carece de licencia social.
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Maldita minería
No puede sorprender la reticencia a otorgar la licencia social a la minería. No sólo inciden en esta prudente conducta el despilfarro irresponsable y venal de la renta minera y los evidentes entuertos en que están complicados funcionarios públicos y actores privados.
Andalgalá, Belén, Tinogasta, Santa María -los pueblos mineros- están devastados. No por perjuicios ambientales, sino por el impacto de las lacras que deja el dinero fácil que les cayó en forma de regalías. Sus sistemas productivos fueron arrasados junto a la cultura del trabajo. Las drogas se les enquistaron sobre adicciones en expansión. Las aberraciones sexuales son moneda corriente en paralelo a la prostitución, la timba y el alcoholismo. El vicio en todas sus formas los erosiona moralmente.
Las cuentas para las comunidades son sencillas. Conjugan funcionariato y políticos enriquecidos velozmente, decadencia social y destrucción de los horizontes de progreso ahora que la minería remite.
La bendición de contar con minerales valiosos fue convertida en maldición. El viejo sueño minero degeneró en una pesadilla.
CAJONES
En las hipótesis contractuales, el beneficio para Catamarca de asociarse con Yamana Gold provendría de las utilidades de Agua Rica, cuya explotación es más incierta que nunca.
Las comunidades mineras asisten a una combinación de políticos enriquecidos velozmente, decadencia social y destrucción de los horizontes de progreso ahora que la minería remite.
http://www.elancasti.com.ar/opinion/2016/3/6/maldicion-minera-290635.html
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