Por Gustavo Rodríguez, publicado en LA GACETA, 06/07/2015
Los pescadores tucumanos no dejan de recibir malas noticias. La semana pasada se generó una enorme polémica por los peces atrapados en los piletones del dique Los Quiroga en Santiago del Estero. Ahora, ni bien comenzó la actividad industrial, los ríos de la provincia comenzaron a mostrar signos de estar contaminados.
“Ya está llegando el agua mala”, avisa un lugareño que vive cerca del río Gastona. Él se refiere a la vinaza que arrojan los ingenios a los lechos de los arroyos o canales desconocidos por la mayoría y que no son controlados por los responsables de Medio Ambiente.
José Briz se llevó una desagradable sorpresa. El domingo decidió ir al lugar que mejores satisfacciones le dio en los últimos tiempos. Llegó hasta Termas de Río Hondo y de ahí fue en su lancha hasta la desembocadura del Gastona. Comenzó a remontarlo y allí se encontró con un panorama desalentador. “Nos dimos cuenta de que había vinaza al descubrir los sábalos buscando tomar oxígeno en la superficie en un intento desesperado por sobrevirvir”, dijo José, que grabó las imágenes para dejar en claro que no se trata de un rumor.
Este pescador realizó su relato envuelto en bronca y fastidio. Él hace menos de un mes le había contado a Hay Pique la acción que había encontrado en el Gastona. También había alertado que el pique en La Bahía, sitio pesquero de El Frontal, había bajado considerablemente, puesto que el “agua mala” ya había comenzado a bajar por el DP2, uno de los canales más contaminantes que existen en la provincia.
“Ese lugar ya no se puede pescar. Está todo contaminado. Están matando una vez más a todas las especies. El drama no se hizo mayor porque el lago tiene mucha agua y el viento no desparramó la vinaza por todo el espejo”, aseguró Osvaldo Oviedo, que ayer tuvo suerte en Los Britos, pero padeció por el cuadro que se encontró en la Bahía.
Oviedo es uno de los hombres que más conoce de los ríos en la provincia. Se cansó de recorrerlo de punta a punta los ríos Salí, Marapa y Gastona. “El arroyo de Las Cruces, por una citrícola de la zona, está contaminada. Sus aguas terminan en el Colorado y de ahí van al Salí. Todo ese sector ya no hay peces. Como pasa todos los años, la contaminación de la industria tucumana mata todo”, indicó.
Carlos Álvarez, guía de pesca de Termas de Río Hondo, reconoció que hace más de una semana que detectó la presencia de vinaza en el lago. “La gran pregunta que hago es si las autoridades están realizando el monitoreo a las industrias tucumanas. Lo digo porque espero que no haya una mortandad en el lago para que comiencen a preocuparse”, concluyó.
http://www.lagaceta.com.ar/blogs/haypique/644749/industria-muerte.html
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