Por Roberto Delgado , publicado en LA GACETA; 27/06/2015
Asustados porque el agua en la escuela Griet estaba contaminada con sustancias cloacales, se suspendieron las clases hace dos semanas y los padres de alumnos cortaron la avenida Jujuy al 2.100 y quemaron cubiertas. La Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) envió el camioncito colector y trabajó un poco... pero el problema tiene años sin solución a la vista, porque la escuela está edificada encima de un canal pluvial pinchado por desagües cloacales de los colectores cercanos. Se ve el canal al aire libre, infestado de basura y otras cosas, en la calle Olleros, en la pared sur de la escuela, y en la esquina de Olleros y Jujuy. Y por dentro la atraviesa una canaleta que suele desbordarse, al igual que los baños, cuando llueve. Junto al canal, en las paredes blanqueadas, los políticos ponen sus nombres como candidatos para este año.
En descenso
Aunque esta es la peor zona cloacal de la capital, porque son los terrenos más bajos, allí se edificaron muchísimos barrios con el Instituto de Vivienda -varios de la CGT- pese a que no era recomendable urbanizar. A partir de la calle Matheu (a la altura de la Volanta) es mucho más pronunciado el descenso. Al final del triángulo capitalino que forman el canal Sur y la autopista (a unas 20 cuadras al sur de la escuela Griet), está la planta de tratamiento de efluentes cloacales de San Felipe, muy cerca del Mercofrut, cerca del ex vaciadero de residuos de Los Vázquez. Zona degradada, donde la gente sobrevive con pésimos servicios, congestionamiento y calles siempre llenas de barro de origen aparentemente cloacal, como la del oeste de la escuela. Varias notas de la última década dan cuenta de los malabares que hacen los vecinos para recibir invitados. Fiestas, nunca: demasiado mal olor.
Pero... la planta de San Felipe fue rehecha a nuevo e inaugurada en 2013 en videoconferencia con Cristina. La empresa que la hizo, la española Isolux (frustrada contratista del tren bala entre Rosario y Córdoba), tras haberse adjudicado la obra, pidió demoler la vieja planta construida por 26 millones de dólares en la presidencia de Carlos Menem y que rápidamente había quedado abandonada en tiempos del gobierno de Antonio Bussi, cuyos pedidos de arreglos de emergencia por fuera de contrato terminaron en un juicio y en materiales tirados. La nueva obra, que inauguró la Presidenta, está acompañada de tres nuevas grandes cañerías que avanzan hacia el sur pero que, sin embargo, no han hecho disminuir los derrames cloacales por toda esta zona baja. El gobierno dice que hay que tener paciencia. “La cañería es como un auto viejo -decía el presidente de la SAT, Alfredo Calvo, en 2010-. Podemos ponerle repuestos al auto, pero hasta que no llegue la reconversión habrá que acostumbrarse a las fallas”. La teórica reconversión ya llegó. Calvo y el gobernador José Alperovich se la pasan inaugurando pozos electorales (este mes se publicitaron uno en Villa 9 de Julio y otro en Los Pocitos), anuncian cloacas para Banda del Río Salí y Alderetes, y aunque desde hace siete años se anuncia y se espera el acueducto de Vipos, se están colocando 25.000 medidores domiciliarios en Capital, Yerba Buena y Tafí Viejo; ya se hicieron obras de cloacas en Yerba Buena, se reparó la planta potabilizadora de El Cadillal, se pinchó el acueducto Cadillal-Tucumán para dar agua a Lomas de Tafí y se hizo una planta cerca de El Manantial para enviar los residuos cloacales de Yerba Buena.
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http://www.lagaceta.com.ar/nota/643480/opinion/obras-hacen-agua.html
Asustados porque el agua en la escuela Griet estaba contaminada con sustancias cloacales, se suspendieron las clases hace dos semanas y los padres de alumnos cortaron la avenida Jujuy al 2.100 y quemaron cubiertas. La Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) envió el camioncito colector y trabajó un poco... pero el problema tiene años sin solución a la vista, porque la escuela está edificada encima de un canal pluvial pinchado por desagües cloacales de los colectores cercanos. Se ve el canal al aire libre, infestado de basura y otras cosas, en la calle Olleros, en la pared sur de la escuela, y en la esquina de Olleros y Jujuy. Y por dentro la atraviesa una canaleta que suele desbordarse, al igual que los baños, cuando llueve. Junto al canal, en las paredes blanqueadas, los políticos ponen sus nombres como candidatos para este año.
En descenso
Aunque esta es la peor zona cloacal de la capital, porque son los terrenos más bajos, allí se edificaron muchísimos barrios con el Instituto de Vivienda -varios de la CGT- pese a que no era recomendable urbanizar. A partir de la calle Matheu (a la altura de la Volanta) es mucho más pronunciado el descenso. Al final del triángulo capitalino que forman el canal Sur y la autopista (a unas 20 cuadras al sur de la escuela Griet), está la planta de tratamiento de efluentes cloacales de San Felipe, muy cerca del Mercofrut, cerca del ex vaciadero de residuos de Los Vázquez. Zona degradada, donde la gente sobrevive con pésimos servicios, congestionamiento y calles siempre llenas de barro de origen aparentemente cloacal, como la del oeste de la escuela. Varias notas de la última década dan cuenta de los malabares que hacen los vecinos para recibir invitados. Fiestas, nunca: demasiado mal olor.
Pero... la planta de San Felipe fue rehecha a nuevo e inaugurada en 2013 en videoconferencia con Cristina. La empresa que la hizo, la española Isolux (frustrada contratista del tren bala entre Rosario y Córdoba), tras haberse adjudicado la obra, pidió demoler la vieja planta construida por 26 millones de dólares en la presidencia de Carlos Menem y que rápidamente había quedado abandonada en tiempos del gobierno de Antonio Bussi, cuyos pedidos de arreglos de emergencia por fuera de contrato terminaron en un juicio y en materiales tirados. La nueva obra, que inauguró la Presidenta, está acompañada de tres nuevas grandes cañerías que avanzan hacia el sur pero que, sin embargo, no han hecho disminuir los derrames cloacales por toda esta zona baja. El gobierno dice que hay que tener paciencia. “La cañería es como un auto viejo -decía el presidente de la SAT, Alfredo Calvo, en 2010-. Podemos ponerle repuestos al auto, pero hasta que no llegue la reconversión habrá que acostumbrarse a las fallas”. La teórica reconversión ya llegó. Calvo y el gobernador José Alperovich se la pasan inaugurando pozos electorales (este mes se publicitaron uno en Villa 9 de Julio y otro en Los Pocitos), anuncian cloacas para Banda del Río Salí y Alderetes, y aunque desde hace siete años se anuncia y se espera el acueducto de Vipos, se están colocando 25.000 medidores domiciliarios en Capital, Yerba Buena y Tafí Viejo; ya se hicieron obras de cloacas en Yerba Buena, se reparó la planta potabilizadora de El Cadillal, se pinchó el acueducto Cadillal-Tucumán para dar agua a Lomas de Tafí y se hizo una planta cerca de El Manantial para enviar los residuos cloacales de Yerba Buena.
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