Por Roberto Delgado
Publicado en LA GACETA, 25/08/2017
¿La Madrid se va a volver a inundar? El informe diagnóstico del equipo multidisciplinario de emergencia que trabajó a partir de la catástrofe del 2 de abril deja conclusiones que asustan, por un lado, y que muestran cabalmente el panorama y proponen vías de acción, por otro. Pero para lo inmediato sólo puede ofrecer parches. La ciudad sureña, ubicada en la zona baja cercana al embalse Frontal (a 17 km), está acechada por los salvajes ríos Marapa-Graneros, el arroyo El Chileno y, el nuevo factor en la escena, el río San Francisco. Río este último que de ser tranquilo curso de agua de 12 metros de ancho en 2007, es ahora un torrente de 200 metros de ancho y gran profundidad en algunas zonas y desemboca directamente en La Madrid. Las lluvias del verano volverán a hacer de la pequeña urbe de 4.500 habitantes un piletón. ¿Estará mejor preparada la gente?
Los salvajes intereses
Eran sabidas las siete causas expuestas en el informe (http://www.recursoshidricos.gov.ar/webdrh/_docs/CIST-Informe%20Completo.pdf). Pero expuestas con trabajos específicos y profundos, dan a entender lo que pasa.
1) Se duplicó el caudal hídrico del río Marapa.
2) Desapareció el bosque nativo en el piedemonte. En 33 años se desmontaron 950 km2 (95.000 ha) en esa zona y desaparecieron los bañados de la cuenca baja.
3) Se alteró el manejo del agua. Canalizaciones, erosión. “Los sedimentos generados se han trasladado hacia el embalse de Río Hondo con un volumen de sólidos en suspensión equivalente a la mitad de la capacidad total del embalse de la Angostura (30 Hm3 , un volumen de sedimento que rellenaría 12.000 piletas olímpicas)”.
4) Se hicieron canalizaciones indebidas en el río San Francisco. Los productores hicieron pequeños canales, algunos grandes murallas y uno hasta hizo un canal de 10 km que desemboca en el Marapa, arriba de La Madrid. Esos productores, de “El zapallar”, también se inundaron....
5) Evento climático extraordinario. Esa noche llovieron 270 mm en 6 horas (una semana antes habían sido las impresionantes lluvias destructoras al sudoeste de La Madrid, en La Cocha y Graneros. Además, el informe reconoce que los elementos de estudio usuales se demuestran “obsoletos para la nueva realidad de cambio climático”.
6) El dique Escaba: asevera que fue positiva la acción reguladora del embalse, pero advierte que “hoy ha quedado demostrado que las estructuras de evacuación son insuficientes”.
7) La Madrid está en una zona deprimida y a la vez de alto riesgo hídrico, pues está en el punto de desembocadura de toda la cuenca.
...
Falta medir la gestión
¿Quién más falta opinar? Las instituciones más importantes de la provincia y de la Nación estuvieron presentes y muchas estuvieron tímidas, por ser responsables de la falta de aplicación de la ley de bosques, por la falta de controles para regular la explotación agrícola o por la carencia de auditorías sobre las obras ejecutadas. Nada de lo que se hizo en las tres últimas décadas evitó esta catástrofe....
Porque no se trata sólo de La Madrid. En 2015 fue en Yerba Buena. El año pasado, en Tafí Viejo. En el informe de Vialidad se cuenta que para 1990 el 50% del bosque en Burruyacu había sido devastado. Y para 2000 sólo quedaba el 15%. Es que el fenómeno se ha dado en todo el piedemonte, desde el sur hasta el norte. Pagani analiza que la emergencia aparece cada tanto en distintos lugares y que nos sigue faltando un estudio y una mirada global. Acaso este informe sea el punto de partida. Pero mientras tanto hay que abrir ahora el paraguas para La Madrid, porque otra vez se le va a venir el agua.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/742283/punto-vista/que-madrid-no-cierre-paraguas.html
Publicado en LA GACETA, 25/08/2017
¿La Madrid se va a volver a inundar? El informe diagnóstico del equipo multidisciplinario de emergencia que trabajó a partir de la catástrofe del 2 de abril deja conclusiones que asustan, por un lado, y que muestran cabalmente el panorama y proponen vías de acción, por otro. Pero para lo inmediato sólo puede ofrecer parches. La ciudad sureña, ubicada en la zona baja cercana al embalse Frontal (a 17 km), está acechada por los salvajes ríos Marapa-Graneros, el arroyo El Chileno y, el nuevo factor en la escena, el río San Francisco. Río este último que de ser tranquilo curso de agua de 12 metros de ancho en 2007, es ahora un torrente de 200 metros de ancho y gran profundidad en algunas zonas y desemboca directamente en La Madrid. Las lluvias del verano volverán a hacer de la pequeña urbe de 4.500 habitantes un piletón. ¿Estará mejor preparada la gente?
Los salvajes intereses
Eran sabidas las siete causas expuestas en el informe (http://www.recursoshidricos.gov.ar/webdrh/_docs/CIST-Informe%20Completo.pdf). Pero expuestas con trabajos específicos y profundos, dan a entender lo que pasa.
1) Se duplicó el caudal hídrico del río Marapa.
2) Desapareció el bosque nativo en el piedemonte. En 33 años se desmontaron 950 km2 (95.000 ha) en esa zona y desaparecieron los bañados de la cuenca baja.
3) Se alteró el manejo del agua. Canalizaciones, erosión. “Los sedimentos generados se han trasladado hacia el embalse de Río Hondo con un volumen de sólidos en suspensión equivalente a la mitad de la capacidad total del embalse de la Angostura (30 Hm3 , un volumen de sedimento que rellenaría 12.000 piletas olímpicas)”.
4) Se hicieron canalizaciones indebidas en el río San Francisco. Los productores hicieron pequeños canales, algunos grandes murallas y uno hasta hizo un canal de 10 km que desemboca en el Marapa, arriba de La Madrid. Esos productores, de “El zapallar”, también se inundaron....
5) Evento climático extraordinario. Esa noche llovieron 270 mm en 6 horas (una semana antes habían sido las impresionantes lluvias destructoras al sudoeste de La Madrid, en La Cocha y Graneros. Además, el informe reconoce que los elementos de estudio usuales se demuestran “obsoletos para la nueva realidad de cambio climático”.
6) El dique Escaba: asevera que fue positiva la acción reguladora del embalse, pero advierte que “hoy ha quedado demostrado que las estructuras de evacuación son insuficientes”.
7) La Madrid está en una zona deprimida y a la vez de alto riesgo hídrico, pues está en el punto de desembocadura de toda la cuenca.
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Falta medir la gestión
¿Quién más falta opinar? Las instituciones más importantes de la provincia y de la Nación estuvieron presentes y muchas estuvieron tímidas, por ser responsables de la falta de aplicación de la ley de bosques, por la falta de controles para regular la explotación agrícola o por la carencia de auditorías sobre las obras ejecutadas. Nada de lo que se hizo en las tres últimas décadas evitó esta catástrofe....
Porque no se trata sólo de La Madrid. En 2015 fue en Yerba Buena. El año pasado, en Tafí Viejo. En el informe de Vialidad se cuenta que para 1990 el 50% del bosque en Burruyacu había sido devastado. Y para 2000 sólo quedaba el 15%. Es que el fenómeno se ha dado en todo el piedemonte, desde el sur hasta el norte. Pagani analiza que la emergencia aparece cada tanto en distintos lugares y que nos sigue faltando un estudio y una mirada global. Acaso este informe sea el punto de partida. Pero mientras tanto hay que abrir ahora el paraguas para La Madrid, porque otra vez se le va a venir el agua.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/742283/punto-vista/que-madrid-no-cierre-paraguas.html
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