Debemos
incorporar más racionalidad y menos intuición o conveniencia en la
elaboración y ejecución de políticas públicas vinculadas con el ambiente
Publicado en La Nación, 20 de febrero de 2014
En un país donde la política ambiental es inexistente
porque ha sido sofocada por la política partidaria, hablar de los
desafíos ambientales resulta una utopía. Es que la desvalorización de
los problemas ambientales no es sino el resultado inevitable de un
pensamiento que no sabe más que moverse en la inmediatez, es decir, que
de los bienes y servicios que brindan los ecosistemas sólo se consideran
aquellos que hoy computa el mercado o que sirven a algún propósito
político. La planificación, herramienta clave para poder determinar los
pasos para llegar a un futuro promisorio, ha sido reemplazada por una
espontaneidad salvaje, favoreciendo los intereses de corto plazo. Se
trata de un fenómeno que nos obliga a preguntarnos si estamos en
condiciones de plantearnos políticas ambientales que vayan más allá de
lo meramente coyuntural.
Es que a menudo la ineficaz gestión
gubernamental se ve desbordada por cuestiones ambientales instaladas
desde la ciudadanía o las organizaciones no gubernamentales: prueba de
ello es que en numerosas provincias existen conflictos por la
explotación de las riquezas del subsuelo que no hacen sino dejar a la
luz la ausencia de una política estratégica por parte del Gobierno......(Continúa)
http://www.lanacion.com.ar/1665646-desafios-ambientales
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